Perú, caos en Cusco afecta a turistas enfermos y con hambre

Perú, caos en Cusco afecta a turistas enfermos y con hambre. Caos reinante en Perú por las protestas deja a decenas de turistas varados, incluidos niños, en remoto pueblo de Cusco ya que lugareños impiden circulación.

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Las protestas provocadas por la creciente crisis política de Perú ha dejado varados a decenas de turistas, incluidos niños, en un remoto pueblo de montaña en Cusco durante más de 48 horas. Los lugareños rechazan el paso de viajeros hacia Bolivia, dijo a Reuters un miembro del grupo.

Alrededor de seis autobuses y 60 personas quedaron varados en la ciudad andina de Checacupe, en la región peruana de Cusco, en la madrugada del 13 de diciembre, dijo Wilmaris Villarroel, una andinista costarricense-venezolana cuyo autobús fue detenido en ruta a La Paz, en dirección a Bolivia.

La salida de la presidencia del golpista Pedro Castillo el 7 de diciembre ha provocado protestas callejeras mortales en todo Perú, así como bloqueos de carreteras y trenes que han dejado varados a cientos de turistas en las ruinas de Machu Picchu en Perú.

Villarroel dijo a Reuters que los lugareños no permitirían que el grupo, que según ella incluye a ancianos y niños, continuara su viaje.

“Dijeron que si tratábamos de pasar nos quemarían vivos”, dijo Villarroel, aunque Reuters no pudo verificar la afirmación.

Autobuses

Villarroel agregó que los conductores bolivianos de los autobuses no han querido o no han podido dar la vuelta y que la presencia policial ha sido mínima.

Mientras tanto, los esfuerzos para asegurar la ayuda de las embajadas extranjeras en Perú no han tenido éxito, dijo Villarroel.

En un video filmado por Villarroel y verificado por Reuters, viajeros de Argentina, Chile, Francia, Japón, Inglaterra, Perú y Estados Unidos piden asistencia internacional.

“Nos han tomado como rehenes en Perú”, dijo una mujer francesa en el video.

Villarroel dijo que el grupo tiene poco efectivo y los lugareños se han resistido a venderles comida y agua, dejándolos hambrientos y deshidratados, y varios se enfermaron al verse obligados a dormir en autobuses con baños que ya no funcionan.

“No tenemos la culpa de lo que está pasando en el país”, dijo Willarroel a Reuters. “Es una nación hermosa y solo queremos continuar nuestro viaje”.

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