Odebrecht hoy y la búsqueda del paraíso perdido

Odebrecht hoy en la búsqueda del paraíso perdido. En el decimosexto piso de la sede de Odebrecht en Brasil, la empresa en el centro de uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia, el ejecutivo encargado de erradicar la corrupción insiste que la empresa cambió su rumbo. Mientras tanto, en el área de recepción de la planta baja, un funcionario de justicia entrega la última citación de investigadores brasileños para interrogar a empleados de la compañía.

Odebrecht y los contrastes

El contraste resume la situación de lo que solía ser una de las empresas más poderosas de América Latina. El asombroso escándalo puso patas para arriba el orden político en Brasil, derribó al presidente peruano Kuczynski y continúa teniendo efectos en otras naciones.

«Solo tenemos una oportunidad para cambiar y cambiar definitivamente», dice Olga Pontes (foto), directora ejecutiva. «No podemos cometer errores».

Aunque la compañía ha realizado considerables esfuerzos para cambiar su cultura quedan dudas sobre si la empresa puede recuperar la confianza. Especialmente en el extranjero, después de años de canalizar cientos de millones de dólares en bolsillos de políticos, funcionarios electos, partidos políticos y ejecutivos.

También está la cuestión de si una compañía que construyó un imperio al eludir las reglas ahora puede prosperar mientras se enfrenta a ellas. La compañía continúa funcionando. Recientemente Odebrecht Engineering and Construction anunció un acuerdo de 600 millones de dólares para construir un puerto en el estado de Espírito Santo.

«No sé cómo se recuperará Odebrecht», explicó José Carlos Martins, presidente de la Cámara Brasileña de Industria y Construcción. Y planteó: «¿Qué harán si un competidor aparece y hacen todo lo que solían hacer?».

En diciembre de 2016, Odebrecht y Braskem, una filial petroquímica, llegaron a un acuerdo con funcionarios de justicia estadounidenses, brasileños y suizos para pagar 3.500 millones de dólares en multas. El Departamento de Justicia de Estados Unidos lo llamó «el mayor caso de soborno extranjero en la historia».

Odebrecht auditada como nunca

En ese momento, Odebrecht se había visto envuelto en la investigación de corrupción de la Operación Lava Jato en Brasil. La cooperación con las autoridades podría decirse que era la única opción para evitar la disolución. A principios de 2016, el ex presidente ejecutivo Marcelo Odebrecht, uno de los hombres más ricos y poderosos del país, fue sentenciado a más de 19 años de prisión.

Otavio Yazbek, el jefe auditor externo de Odebrecht

Como parte del acuerdo, Odebrecht debió recibir a personal de monitoreo independientes de Estados Unidos y Brasil. Un año después, Otavio Yazbek, el líder del grupo brasileño de monitoreo, dice que Odebrecht pasó de no tener medidas internas para combatir la corrupción a un plan de cumplimiento sofisticado.

«Están comprometidos con el cambio», dijo Yazbek,  abogado y ex delegado de la Comisión de Valores de Brasil. «Odebrecht para nosotros se ha convertido en una especie de Polo Norte para todos los que trabajan bajo cumplimiento».

Odebrecht también ha ofrecido capacitación anticorrupción para todos los empleados. Se presentan escenarios complejos. Allí los empleados deben pensar qué puede constituir un soborno o tráfico de influencias.

«Todos están pensando 10 veces antes de decidir algo, asegurándose de que ni siquiera un pelo esté fuera de lugar», dijo Pontes.

El año pasado, un grupo llamado Global Advisory Council se estableció en la empresa para apoyar los cambios culturales dentro de la compañía.

Cambio de nombres como estrategia

Varias subsidiarias de Odebrecht cambiaron sus nombres en medio de la confusión. Setenta y ocho empleados anteriores y actuales de Odebrecht han llegado a un acuerdo con fiscales y varias investigaciones están en curso. El mes pasado se emitió una citación para interrogar a otros empleados.

La familia Odebrecht ya no está a cargo de las operaciones diarias, pero el ex director ejecutivo Emilio Odebrecht, el padre de Marcelo, es el presidente del directorio Se espera que renuncie cuando se vote un nuevo directorio.

Marcelo Odebrecht, de rey a reo.

Tanto Emilio como Marcelo, que están en libertad bajo arresto domiciliario, son grandes accionistas. Odebrecht se negó a divulgar qué porcentaje sigue teniendo la familia.

Kathleen Hamann, ex directora de iniciativas anticorrupción en el Departamento de Estado de EE.UU. dice que los líderes de las empresas con problemas pueden ser impulsores del cambio. Entienden el daño que se ha causado, pero incluso en tales casos hay problemas persistentes con la imagen.

«Odebrecht está tratando de reconstruir la confianza externa», afirma Pontes.

Es más deseo que realidad. Por ahora.

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