Mujeres venezolanas en Perú y Colombia, violencia de género

Mujeres venezolanas en Perú y Colombia, violencia de género. En Perú y Colombia y Perú las mujeres venezolanas se enfrentan a una creciente violencia de género, abandonadas por los estados.

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Los Estados de Colombia y Perú están en gran medida ausentes a la hora de garantizar, proteger y respetar el derecho a una vida libre de violencia y discriminación de las mujeres refugiadas venezolanas, que enfrentan violencia de género en todos los ámbitos de la vida, dijo hoy Amnistía Internacional en su Nuevo informe, Desprotegidas: Violencia de género contra mujeres refugiadas venezolanas en Colombia y Perú.

“La protección contra la violencia de género debe ser una prioridad para todos los Estados de las Américas, al igual que la protección de quienes huyen de violaciones masivas de derechos humanos en sus países de origen. En cambio, las refugiadas venezolanas se enfrentan a una doble y brutal desprotección, como revela nuestro informe sobre la situación en Colombia y Perú”, dijo Erika Guevara-Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

Más de seis millones de personas han huido de Venezuela en los últimos años debido a violaciones masivas de derechos humanos. Colombia y Perú han recibido el mayor número de venezolanos, albergando juntos a más del 50% de todos los que han huido de Venezuela ( 1,84 millones y 1,29 millones respectivamente). Amnistía Internacional cree que los venezolanos necesitan protección internacional y tienen derecho a solicitar que se reconozca su condición de refugiados.

Este nuevo informe destaca cómo las mujeres refugiadas venezolanas, que representan el 50% y el 58% de la población venezolana en Colombia y Perú respectivamente, enfrentan violencia y discriminación en todos los aspectos de sus vidas debido a su género y nacionalidad. En los espacios públicos enfrentan agresiones tanto en las rutas migratorias como en los lugares donde se asientan. En el ámbito familiar enfrentan violencia económica, patrimonial, física y sexual, predominantemente por parte de la pareja o ex pareja. Y en el ámbito laboral experimentan diversas formas de violencia y explotación laboral, incluyendo ser cooptadas para trabajar con fines de explotación sexual.

Ante esta violencia generalizada, Amnistía Internacional ha concluido que los Estados colombiano y peruano manifiestamente no están cumpliendo con su obligación de garantizar una vida libre de violencia y discriminación a las mujeres refugiadas venezolanas, ni de garantizar el acceso a la justicia de las sobrevivientes de violencia de género.

Machismo

“Muchas mujeres venezolanas que son víctimas de violencia machista y cuya vida corre peligro prefieren no denunciar por temor a ser expulsadas del país por su situación documental. La violencia y los riesgos que enfrentan se ven exacerbados por la ausencia de protocolos especializados para apoyarlos y protegerlos. Regularizar su situación migratoria es un paso fundamental para que puedan denunciar la violencia que viven”, dijo Marina Navarro, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Perú.

Durante el primer semestre de 2022 se llevó a cabo una extensa investigación, virtual y de campo, incluyendo visitas a Lima y Tumbes en Perú, y Bogotá, Cúcuta y Soacha en Colombia. Para este informe, Amnistía Internacional entrevistó a 63 mujeres refugiadas venezolanas y realizó 45 entrevistas de investigación con organizaciones de la sociedad civil, incluidas organizaciones de mujeres venezolanas; organismos internacionales, como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y ONU Mujeres; e instituciones estatales.

Según cifras oficiales, la violencia de género contra las refugiadas venezolanas en Colombia aumentó un 71 % entre 2018 y 2021, y en Perú un 31 % entre 2019 y 2021. Xenofobia, estatus migratorio, mitos sobre la extranjería como causa de problemas de seguridad y prejuicios relacionados con la sexualidad percibida de las mujeres, junto con los roles de género socialmente predeterminados, aumentan los riesgos que enfrentan las mujeres refugiadas venezolanas.

Protección

El informe revela múltiples áreas en las que el Estado no ha logrado garantizar la protección tanto en Colombia como en Perú. En primer lugar, las mujeres venezolanas no tienen acceso efectivo a los procesos de protección internacional y regularización migratoria, lo que constituye un obstáculo principal y significativo para garantizar la protección de sus demás derechos.

En segundo lugar, los Estados colombiano y peruano no garantizan el derecho de las mujeres venezolanas a acceder a la justicia y los servicios de salud sin discriminación. Entre muchas falencias en las respuestas estatales en ambos países, la investigación expone la falta de conciencia por parte de los funcionarios encargados de atender las necesidades de las sobrevivientes de violencia basada en género sobre los derechos, vías de atención y medidas de protección que deben gozar las mujeres venezolanas, así como así como estereotipos relacionados con la nacionalidad y el género de estas mujeres, o su identidad de género. También expone la falta de disponibilidad y acceso a albergues temporales y la falta de información estadística adecuada.

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