Moisés Mamani, de denunciador a denunciado

Moisés Mamani, de denunciador a denunciado. Sus quince minutos de fama lo destacan por haber grabado las negociaciones en el Legislativo de funcionarios y congresistas. Eran las últimas horas de la presidencia de Pedro Pablo Kuczynski. Moisés Mamani no tuvo empacho en adjudicarse la operación. Esa película se llamó «kenjivideos».

Moisés Mamani, patriota congresista de Fuerza Popular, es investigado por lavado de activos. Nadie se explica el crecimiento astronómico de su patrimonio. Cuentas explosivas, según lo investigado en los últimos dos años.

Héctor Huacazi es el fiscal que investiga a Mamani. Es parte de la Fiscalía Especializada en Lavado de Activos de Puno. Y junto a su equipo y la Policía Nacional intentan explicarse la muy buena fortuna del célebre parlamentario. En San Román, Juliaca, Mamani registró 18 empresas entre 1997 y 2016. El legislador reporta como creador de las mismas o bien como apoderado. El rubro de estas se centran en el sector seguridad.

Mamani y la investigación de «Cuarto Poder»

De acuerdo a «Cuarto Poder» las direcciones de las diversas empresas que lo tienen de apoderado al congresista corresponden a cualquier otra cosa, como bodegas. En Juliaca no se pudo encontrar un local que correspondiera a una empresa de seguridad.

Mamani y su familia declararon que las empresas tuvieron más de 150 oficinas en todo el Perú. En Tumbes, Virgo Sac., que facturó millones con el estado, debía funcionar en la calle Zarumilla 218. «Cuarto Poder» corroboró que allí sólo residían agricultores.

Sospechosamente, en ninguna de las direcciones declaradas han existido las empresas de Mamani. Solo en Juliaca, algunas de ellas quedaban en la misma casa de la familia del parlamentario.

Esas agencias de seguridad facturaron al Estado cerca de 40 millones de soles.

Moisés Mamani y su ex pareja

En 1997, Moisés Mamani y su expareja, Gregoria Victoria Ramos Alejo, crearon la empresa Peruvian Andean Security. En el 2003, en la misma notaría, el parlamentario y Sonia Calcín constituyen Eservip, con un capital de 20 mil soles. El primero aportó 19.900 soles.

Un año más tarde Mamani anotó un aumento de capital a 220.972 soles. Lo curioso es que el aumento se hizo en efectivo. Evitó la bancarización. Luego haría costumbre convertirse en apoderado de empresas que eran fundadas por otras personas, cercanas a él.

Por si fuera poco el fujimorista es acusado por los trabajadores de esas empresas de seguridad de no realizar pagos correspondientes a varios meses. Y de portar armas en modo fraudulento gracias a la complicidad de agentes de Discamec Tacna. Efectivamente, el Tribunal de Contrataciones del Estado sancionó con inhabilitación permanente a dos empresas del parlamentario por tener licencias de armas fraudulentas.

Paradojas del denunciante que termina siendo denunciado.

 

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