Chamán amazónico peruano llegó al poder a principios del siglo XX. Durante la primera mitad del siglo XX, José Carlos Amaringo Chico llegó al poder como un carismático jefe chamán asháninka.

Esta fotografía probablemente fue tomada en Cheni, en el río Tambo durante el viaje de los misioneros Stahl y Peugh a Iquitos en 1928. CRÉDITO: Center for Adventist Research

Chamán amazónico

En Perú lo llamaron Tasorentsi: “mensajero divino y transformador del mundo”. Su fe inquebrantable en el potencial para transformar el mundo y lograr la inmortalidad contribuyó a su éxito como líder.

Fernando Santos-Granero, antropólogo del Smithsonian Tropical Research Institute, cuenta la historia de Tasorentsi en Slavery and Utopia: The Wars and Dreams of an Amazonian World Transformer, ahora disponible en ediciones en español e inglés.

Tasorentsi vivió durante 83 años (1875-1958). Para comprender su vida, es útil comprender la evolución de la industria del caucho. Hecho de látex extraído de árboles Hevea brasiliensis y Castilla elastica, el caucho fue inventado por los amerindios. Pero no tuvo una gran demanda hasta 1839 cuando Charles Goodyear inventó la vulcanización, un proceso que hizo que el caucho fuera más duro y duradero.

Cuando la bicicleta se convirtió en un medio de transporte popular a fines del siglo XIX, se necesitaba caucho para las llantas, pero era costoso porque los trabajadores indígenas y mestizos aún lo cosechaban de árboles silvestres. A menudo, las empresas caucheras pagaban a los trabajadores por adelantado para viajar a las zonas donde se cosechaba látex y, por lo tanto, se endeudaban permanentemente.

Plantaciones de caucho

A fines del siglo XIX, la gente se dio cuenta que era más fácil cultivar árboles de caucho en plantaciones y explotar mano de obra barata, especialmente en las colonias británicas y holandesas del sudeste asiático.

Cuando surgieron nuevos bancos en China para financiar las plantaciones asiáticas, la oferta de caucho barato pronto superó con creces la demanda y la economía del caucho silvestre colapsó en 1910.

En su adolescencia, Amaringo trabajaba como jornalero contratado, cuasi esclavo, para un extractor de caucho local y conocía bien los sufrimientos de los indígenas obligados a extraer caucho.

Después de escapar de su amo, se convirtió en chamán y se comprometió, primero como intermediario y luego como esclavista, en la captura y tráfico de niños y mujeres jóvenes en nombre de extractores de caucho blancos-mestizos. Cuando la economía del caucho salvaje colapsó, Amaringo iba a experimentar una conversión moral, que cambió el curso de su vida.

Los Ashaninka creían que alguna vez habían sido tan inmortales como los dioses, pero habían sido expulsados ​​porque no mantenían un código moral. A medida que la economía del caucho evolucionó y luego se derrumbó, Amaringo adoptó una fuerte postura contra la esclavitud y se elevó como líder de varios movimientos importantes de liberación social, alimentando sus esfuerzos con la idea de que si se podía restablecer una cultura moralmente justa, seguiría la inmortalidad.

Cuando llegaron los misioneros adventistas del séptimo día, contando una historia mesiánica similar, combinó hábilmente las dos ideologías para lograr una transición pacífica.

Según el editor de la edición en inglés de 2018, University of Texas Press, “Slavery and Utopia refuta de manera convincente a quienes afirman que la proclividad asháninka al mesianismo es una invención antropológica”.

La edición en español se presentó virtualmente en la página de Facebook del Instituto de Estudios Peruanos el 3 de septiembre como parte de la Feria del Libro anual de Lima.

En una entrevista de YouTube en español de Javier Torres en su canal, La Mula, Torres describe el libro como una “colaboración colectiva”.

Religión y antropología

“Aprender sobre la vida de alguien que vivía en una zona remota a principios del siglo XX y que dejó pocas huellas en la tradición oral y menos en el registro escrito, fue un desafío”, dijo Santos-Granero. “Tengo que agradecer a un gran grupo de antropólogos, historiadores y lingüistas que compartieron sus datos de formas que no son necesariamente habituales en nuestra profesión”.

Una de las pistas centrales del impacto que tuvo Tasorentsi como mediadora multicultural fue una canción de principios del siglo XX, La Cancion del Rio Celeste, que Santos-Granero encontró en una entrevista a Carlos Pérez Schuman grabada por el antropólogo Jeremy Narby en los años ochenta.

Con palabras en Ashaninka, Yine y Shipibo, la letra describe un momento en que los grupos indígenas recuperarán su inmortalidad y la gente de la Tierra volverá a formar parte de la matriz celestial.

“La canción refleja la conversión moral de Tasorentsi de una persona que apoyó activamente la esclavitud a una persona que rechazó la violencia como camino hacia la liberación indígena y abogó por una estrategia para lograr la autonomía a través de la independencia económica, rechazando la esclavitud y brindando educación formal a los niños”, dijo Santos-Granero.

El trabajo de Santos-Granero en el Smithsoninan abarca desde el estudio histórico de los pueblos indígenas amazónicos en la época colonial hasta el análisis de las prácticas culturales indígenas actuales, pasando por el examen de los procesos históricos que condujeron a la configuración de las economías regionales amazónicas modernas.

También es autor de The Power of Love: The Moral Use of Knowledge between the Amuesha of Central Peru (1991) y Vital Enemies: Slavery, Predation, and the Amerindian Political Economy of Life (2009). Es coautor de Selva Central: Historia, economía y uso de la tierra en la Amazonía peruana (1998) y Fronteras domesticadas: Economía, sociedad y derechos civiles en la Alta Amazonia (2000) (ambos con Federica Barclay). Editó los siguientes volúmenes: Comparative Arawakan Histories: Rethinking Language Family and Culture Area in Amazonia (2001) (con Jonathan D. Hill),

El Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, con sede en la Ciudad de Panamá, Panamá, es una unidad de la Institución Smithsonian. El instituto promueve la comprensión de la biodiversidad tropical y su importancia para el bienestar humano, capacita a los estudiantes para realizar investigaciones en los trópicos y promueve la conservación aumentando la conciencia pública sobre la belleza y la importancia de los ecosistemas tropicales.

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