BethAnn McLaughlin, fiasco y estafa de fundadora de #MeToo. Twitter ha suspendido la cuenta de la fundadora de MeTooSTEM, BethAnn McLaughlin, luego que surgieran denuncias sobre conducta peligrosa por difundir fake news.

BethAnn McLaughlin #MeToo

Una serie de denuncias sobre la ex neurocientífica de la Universidad de Vanderbilt, por haber fabricado una cuenta de Twitter de una antropóloga nativa estadounidense aparentemente inexistente, ha sido tema de conmoción para la opinión pública que sigue el movimiento #MeToo.

McLaughlin anunció el 31 de julio que la mujer supuestamente detrás de la cuenta @Sciencing_Bi, había muerto después de una infección por COVID-19. Twitter también ha suspendido esa cuenta seudónima.

Un informe detallado de las acciones recientes de McLaughlin comienza cuando McLaughlin emitió una serie de tuits, el pasado viernes, conmemorando a @Sciencing_Bi, que incluía: “Ella era una feroz protectora de las personas” y “quería salir mucho cuando regresó al hospital”.

Al principio, los tweets provocaron expresiones de tristeza y simpatía. Estos se convirtieron en protestas de ira y traición durante el fin de semana, mientras los usuarios de Twitter buscaban a la supuesta académica muerta y no podían encontrar ninguna evidencia de su existencia

Entre ellos estaba la socióloga peruana-australiana Zuleyka Zevallos y la científica climática Jacquelyn Gill, que publicaron comentarios punzantes, solidarios por el relato de ser una científica de color.

Perfil polémico

McLaughlin llamó la atención hace 2 años como líder prominente del movimiento #MeTooSTEM, abogando por los sobrevivientes del acoso sexual en la ciencia, a través del grupo sin fines de lucro que fundó, MeTooSTEM.

Ella ganó elogios, fondos y una plataforma de entidades que incluyen el Laboratorio de Medios del Instituto Tecnológico de Massachusetts, el Instituto Médico Howard Hughes y los Institutos Nacionales de Salud, que la presentaron en una “sesión de escucha” para víctimas de acoso sexual en 2019.

Science la presentó en un perfil y colocó un tuit laudatorio de Anita Hill en la parte superior de su feed de Twitter.

Pero a medida que su perfil creció, sus colegas y voluntarios en MeTooSTEM comenzaron a renunciar, diciendo que los intimidaba. Las mujeres de color informaron repetidamente que las ignoraba o las silenciaba. Siguieron más renuncias, hasta que la organización solo enumeró a McLaughlin y un voluntario en su sitio web en marzo.

Carol Greider, miembro de la junta de MeTooSTEM, bióloga galardonada con el Premio Nobel, escribió hoy a Science en un correo electrónico en el que renunció a la junta, a principios de marzo, alegando otros deberes.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí