Auditoría social, cómo evitar otros Odebrecht y funcionarios regalados

Auditoría social, cómo evitar otros Odebrecht y funcionarios regalados. La experiencia de la ONG peruana Proética, el capítulo local de Transparencia Internacional, puede disuadir el comportamiento corrupto.

Auditoría social

En Perú, la Sección 2 del proyecto de la carretera interoceánica del sur terminó costando 173% más de su valor inicial. No es casualidad que este sea el mismo proyecto por el cual el ex presidente Alejandro Toledo enfrenta a una investigación por presuntamente recibir un soborno de 20 millones de dólares.

Estos mega-escándalos se pueden encontrar en muchos otros países y están vinculados a grandes compañías, como el gigante brasileño Odebrecht.

También hay mucha evidencia de comportamiento corrupto frecuente en obras públicas más pequeñas. En Perú, hay cientos de alcaldes y funcionarios municipales que están siendo investigados por delitos de corrupción, en gran parte debido a la sospecha de soborno en la adquisición y contratación de obras públicas.

El trabajo de Proética, el capítulo peruano de Transparencia Internacional, puede disuadir el comportamiento corrupto. Bajo el liderazgo del profesor Paul Lagunes de la Universidad de Columbia, se realizó un experimento.

Seleccionaron 236 pequeñas obras públicas, implementadas por 200 municipios distritales en todo el país, y se los separó al azar en dos grupos: un grupo de 100 municipios recibió una intervención de Proética, el otro no.

La intervención consistió en enviar una carta a los 100 alcaldes seleccionados poco después que comenzaran los proyectos de sus obras, informándoles que la ejecución del proyecto se monitorearía a través de la información disponible en la página web de obras públicas y de otros funcionarios en línea. Además, se informó a los alcaldes que los hallazgos se informarían al Contralor.

Para hacerlo más poderoso, la carta fue copiada a la Contraloría, quien respondió indicando al alcalde que revisaría el informe de Proética.

Esta ronda de cartas se reforzó meses después. Proética envió otra carta a los alcaldes pidiéndoles explicaciones sobre aspectos poco claros de la información analizada, cuando se habían encontrado inconsistencias; y cuando no, reafirmando que se continuaban monitoreando las obras públicas a través de los datos disponibles. Esta carta también fue copiada a la Contraloría y respondieron, indicando que tomaron nota.

Los resultados del experimento fueron alentadores: el costo promedio de los proyectos ejecutados por los municipios que Proética supervisó terminó siendo significativamente menor que el de los no supervisados. Dependiendo de las pruebas estadísticas aplicadas, las diferencias van del 18 por ciento al 51 por ciento, lo que representa un ahorro de casi 8 millones de dólares.

La experiencia destaca que una auditoría externa, en este caso realizada por una organización social independiente que involucró a una institución auditora superior, la Contraloría, tiene éxito en controlar el sobreprecio de las obras públicas y limitar la probabilidad de corrupción.

Recommended For You

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.